Translate

sábado, 17 de julio de 2010

Ella y el latigo

La llegada del atardecer anunciaba el castigo
cada día por no haber seguido tus ordenes me esperaba el látigo
y yo adoraba caer en tu juego
deseaba que mi piel ardiera con tu fuego.

Era tu diversión personal y privada luego de un día de trabajo.
Mientras más agotada estabas, más acentuado era el dolor
sin compasión, sin piedad, la dueña de mi cuerpo estaba al mando
su esclava complaciente, la amante perversa, la aprendiz estaba a su servicio.

Recordar las cadenas y aquellas palabras llenas de erotismo
un contraste simple entre el dolor y la agonía
ella desnuda ante la sierva desobediente que no aprendía la lección
y su esclava inocente con una sonrisa discreta...

Maestra en las artes oscuras
adorada en la cama y envuelta en un manto de lujuria
tu servidora te profesaba eterna fidelidad
y esperaba que cada día tu castigo fuera con más severidad.

Nunca tenias descanso ninfa de mis noches inciertas
nunca pude complacer al demonio de tu deseo.
Sin embargo, ser tu súbdita en la maldad y en nuestro idilio
logro forjar mi carácter y hacer que estas líneas estuvieran llenas de misterio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario